Gobiernos piden guardar agua y comida: qué está pasando, cómo prepararse y qué dice la fe

En los últimos meses, varios gobiernos han vuelto a pedir a sus ciudadanos que tengan reservas en casa. Japón publicó el 13 de febrero de 2026 una recomendación de mantener tres litros de agua por persona al día y alimentos suficientes para un mínimo de tres días, aunque lo deseable es disponer de reservas para una semana. El Reino Unido, por su parte, lanzó una campaña para que sus ciudadanos tengan reservas básicas para tres días ante apagones, tormentas y fallas de servicios. Según reportes de la prensa, estos mensajes se reforzaron en octubre de 2026, cuando se sumó el gobierno de Japón a países europeos que ya lo venían pidiendo. En Colombia, las autoridades también insisten en que cada familia tenga suministros para las primeras 72 horas de una emergencia.
Las razones que dan estos gobiernos son variadas. Los más mencionados son los fenómenos naturales y los cortes de servicios. Por ejemplo, durante la tormenta Goretti en Francia, 266.000 hogares quedaron sin electricidad entre el 8 y el 9 de enero de 2026. Algunos medios también citan riesgos más amplios, como los conflictos armados, los fenómenos climáticos extremos y las interrupciones cibernéticas, pero sin una señal concreta de que una catástrofe global sea inminente. Como señala un análisis, la coincidencia de estas recomendaciones puede resultar inquietante, pero no significa que los gobiernos hayan confirmado que se aproxima una guerra o una emergencia global. Los expertos en gestión de riesgos lo dicen igual: tener un kit preparado no significa que exista una catástrofe inminente.
Sobre cuánta agua guardar, la recomendación más extendida es de al menos tres días. La agencia federal de emergencias de Estados Unidos (FEMA) sugiere guardar al menos un galón de agua por persona durante tres días, y advierte que en climas cálidos la necesidad puede aumentar mucho. Algunas guías van más allá: una agencia local recomienda tener al menos un galón por persona y por día, incluyendo mascotas, y si es posible una reserva para dos semanas. Los niños y las madres lactantes necesitan aún más agua. Para guardarla, conviene usar recipientes aptos para alimentos, de plástico o vidrio, y no de cartón, porque el cartón puede deshacerse con el tiempo y dejar el agua expuesta a contaminación. También conviene cambiar el agua almacenada cada seis meses para que se mantenga fresca.
Cuando se va la luz, la comida y la conservación se vuelven el problema principal. Las guías recomiendan alimentos no perecederos que no necesiten cocción ni refrigeración, y un abrelatas manual. Además, la nevera mantiene la comida fría por poco tiempo: unas cuatro horas, y un congelador bien surtido mantiene los alimentos congelados hasta 48 horas. Por eso, lo más útil es no abrir la nevera ni el congelador más de lo necesario. Si ya sabes que habrá cortes programados, puedes llenar recipientes plásticos con agua y colocarlos en el congelador, lo que ayuda a conservar el frío. Para el tratamiento del agua, hay que tener en cuenta que los sistemas de purificación de agua pueden dejar de funcionar cuando se corta la energía, así que el agua puede no ser segura. Si hay dudas, el agua debe hervirse, clorarse o destilarse, porque el agua contaminada puede transmitir enfermedades como la hepatitis, la fiebre tifoidea, el cólera y la disentería.
La seguridad también es parte de la preparación. Un error común durante los apagones es usar generadores o estufas dentro de casa. Las guías de Ready.gov advierten que no se debe usar un generador dentro de la casa ni cerca de las ventanas, e instalar detectores de monóxido de carbono con batería de respaldo en cada piso. Se recomienda también tener linternas en lugar de velas, una radio a pilas o de cuerda, y mantener el tanque del carro al menos a la mitad, porque las gasolineras dependen de la electricidad para operar sus bombas.
Un kit básico debe incluir, según las guías oficiales, agua, comida no perecedera, medicamentos de uso habitual, linterna, baterías, radio, botiquín, documentos importantes y artículos de higiene. Para familias con bebés, la preparación debe incluir agua adicional para preparar la fórmula, para dispositivos médicos y para mascotas. Haz una lista escrita de lo que tienes, revísala cada seis meses y guárdala en un lugar accesible. Muchas familias también se olvidan de los números de emergencia y de un punto de encuentro; hablar de eso antes de una crisis evita la improvisación en medio de ella.
Desde la fe, la preparación no es lo contrario de confiar en Dios. La Biblia valora la previsión. En Proverbios 6:6-8 se invita al perezoso a observar a la hormiga, que sin tener quien la gobierne <<prepara en el verano su comida>>. José también aconsejó al faraón guardar una parte de las cosechas en los años de abundancia para los años de escasez (Génesis 41:34-36). Y en la parábola de las diez vírgenes, las prudentes llevaron aceite en sus vasijas junto con sus lámparas (Mateo 25:4). Proverbios 22:3 resume la idea: <<El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño>>. Prevenir es, en ese sentido, una forma de sabiduría y de mayordomía sobre lo que Dios nos ha dado.
Al mismo tiempo, la Biblia advierte contra la ansiedad. Jesús dijo: <<No os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana tendrá sus propios afanes>> (Mateo 6:34). Y Pablo escribió que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará nuestros corazones en Cristo Jesús (Filipenses 4:6-7). Jesús también advirtió que oiríamos de guerras y rumores de guerras, y pidió que no nos turbáramos (Mateo 24:6). En tiempos de noticias alarmantes, eso significa informarse con calma, desconfiar de los rumores que circulan por redes sociales y no dejar que el temor gobierne las decisiones. Como escribió Pablo a Timoteo, Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1:7).
La Biblia también está llena de historias de pueblos que vivieron días sin agua. Israel caminó tres días por el desierto sin encontrar agua (Éxodo 15:22), y cuando llegó a Mara, Moisés clamó a Dios, y Él le mostró un remedio para hacer el agua potable (Éxodo 15:25). Isaías prometió que Dios estaría con su pueblo al pasar por las aguas y por el fuego (Isaías 43:2), y el Salmo 46:1 declara que Dios es nuestro amparo y nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Estas historias no eliminan la necesidad de prepararse, pero sí recuerdan que la provisión final es de Dios y que la fe se fortalece en el proceso.
Para la iglesia, la emergencia es también una oportunidad de servicio. Si hay apagones largos, una congregación puede organizar una lista de miembros que necesitan ayuda, especialmente adultos mayores, enfermos y familias con niños pequeños. Puede designar a una persona de contacto para cada sector, coordinar el uso de una radio o un generador seguro y compartir lo que tiene en exceso. La Biblia describe a la primera iglesia repartiendo entre todos según la necesidad de cada uno (Hechos 2:44-45), y Pablo pide llevar las cargas unos de otros (Gálatas 6:2). Además, la familia puede mantener sus rutinas: leer la Biblia a la luz de una linterna, orar juntos antes de dormir, comer en familia y dar a los niños tareas sencillas que les den sentido de seguridad.
Por último, cuida la salud emocional. Es normal sentir miedo, pero conviene limitar el tiempo frente a noticias alarmantes, que alimentan la ansiedad más que la información útil. Pablo recomienda pensar en lo verdadero, lo honesto, lo justo y lo puro (Filipenses 4:8), y eso también aplica a lo que consumimos y compartimos. Si la crisis se prolonga, busca apoyo en tu pastor, en tu grupo pequeño o en un profesional de la salud mental. Como dice Santiago, las pruebas producen perseverancia cuando las enfrentamos con fe. La preparación práctica y la confianza en Dios no compiten: ambas son formas de cuidar a la familia con sabiduría y paz.
Fuentes: FEMA: Water supply guidance (vía Berntownship) Gresham, Oregón: Emergency Preparedness Ready.gov: Power Outages (vía Fox Weather) Ready.gov: Water Storage (vía Brinks Home)
Navy Ready: Power Outage Universidad de Arkansas: Preparación de alimentos y agua (UADA) Forterie, Canadá: Emergency Kit Details
Señor, tú que eres el Verbo eterno y decidiste hacerte carne para habitar entre nosotros, te adoramos por el misterio incomprensible de tu encarnación. No te quedaste distante ni inaccesible; te hiciste hombre, con cuerpo real, para que pudiéramos ver tu gloria con nuestros propios ojos. Gracias porque en ti encontramos lo que ningún templo ni tabernáculo pudo contener: tu presencia misma, llena de gracia y de verdad, caminando entre tu pueblo. Ayúdanos a no reducir nuestra fe a ideas abstractas, sino a recordar que tú entraste en la historia real, en un cuerpo real, para salvarnos de manera real. Que hoy podamos contemplar tu gloria no solo como un concepto teológico, sino como la certeza de que el Dios infinito se acercó a nosotros en Jesús. En tu nombre oramos. Amén.
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”Juan 1:14